VERSOTERAPIA

VERSOTERAPIA
2007

LITERATURA Y MEDICINA

LITERATURA Y MEDICINA
LIBRO DEL DR. EDGARDO MALASPINA : LITERATURA Y MEDICINA

VERSOTERAPIA

VERSOTERAPIA

sábado, 4 de abril de 2026

EL CURIOSO ORIGEN DEL PASTEL DE MORROCOY.

 

EL CURIOSO ORIGEN DEL PASTEL DE MORROCOY.


Edgardo Rafael Malaspina Guerra


 

1

La celebración de la Semana Santa en nuestros pueblos es la prueba más elemental de nuestra cultura occidental: Los romanos conquistaron Jerusalén. Roma estuvo siete siglos en España. Grecia fue un protectorado romano por largo tiempo. España, cuando llegó a nuestro continente, nos trajo todo el bagaje cultural grecorromano. Con ellos vinieron el carnaval, la Navidad y la Semana Santa.

2

La prohibición de no comer carne roja durante la Semana Santa no aparece en la Biblia. Sin embargo, la Iglesia primitiva introdujo esta práctica, por razones no conocidas con certeza. Hay varias teorías: recuerda el ayuno de Cristo en el desierto; es una manera de obtener fuerza de voluntad (el cristianismo y el estoicismo coinciden en muchos puntos de sus respectivas filosofías). Otra tesis: La sangre simboliza el cuerpo de Cristo crucificado, por eso debemos abstenernos de consumirla precisamente en esos días de su muerte.

 

3

El pescado fue permitido comerlo en Semana Santa: su carne no es roja, y al sacrificarlo no brota sangre. Varios apóstoles eran pescadores (Pedro, Andrés, Jacobo y Juan). Entre los primeros cristianos, el pez era el símbolo usado para identificarse secretamente: Ichthys-pez: Jesucristo, hijo de Dios Salvador. Cristo usó una metáfora para llamar a sus apóstoles: pescadores de hombres. Carl Jung dice que el bautizo con agua nos recuerda que el pez es una reliquia del cristianismo, ya que los peces viven en el agua.

4

La leyenda dice que uno de esos sacerdotes de Tierra Firme lanzó un morrocoy a un estanque para demostrar que nada como un pez. Concluyó que el morrocoy es eso: un pez, y si es pez, entonces se puede comer en Semana Santa. Con esta disertación, irrefutablemente científica, apareció en las mesas de nuestros ancestros el pastel de morrocoy.

Se repetía el milagro: Si Cristo convirtió el agua en vino, recurriendo a sus poderes divinos, algunos de sus seguidores, a miles de kilómetros de Caná de Galilea, convirtieron la carne roja en carne blanca, recurriendo a los recursos de la viveza criolla.

 

 

No hay comentarios:

Publicar un comentario