domingo, 28 de diciembre de 2025
sábado, 27 de diciembre de 2025
POEMA 11 DE JOSÉ MELÉNDEZ. POEMAS DE BOLSILLO III.
11
LOS
DÍAS DE NAVIDAD.
Los
días de Navidad son agua clara
de
estrellas y recuerdos...
La
poesía es como el aula de clases
de
la primaria.
(José
Meléndez)
viernes, 12 de diciembre de 2025
POEMA 10 DE JOSÉ MELÉNDEZ, POEMAS DE BOLSILLO III.
10
UN
BANANO Y UN ADIÓS
El
tren anunciaba su partida
en
el andén se arremolinaban las lágrimas
un último beso, un abrazo, un hasta luego
un
amor que no viaja en primera clase
corazones
desgarrados
y
bananos que flotan en el aire...
jueves, 11 de diciembre de 2025
POEMA 9 DE JOSÉ MELÉNDEZ. POEMAS DE BOLSILLO III.
9
LA
LUNA DERRAMA LÁGRIMAS.
Las
chicharras llaman la lluvia
y
no acontece
la
luna derrama lágrimas
y los chubascos se hacen presentes.
Los aparecidos deambulan por las calles
buscando
la quietud de sus vidas pasadas.
La
noche desvanece los espantos
temen
a la claridad.
Los
amantes se despiden,
el
ruido de motores inunda el amanecer
los
paisanos llenos de plusvalía
van
al trabajo
mañana será igual
la
monotonía es el lenguaje de los pobres ...
miércoles, 10 de diciembre de 2025
POEMA 8 DE JOSÉ MELÉNDEZ. POEMAS DE BOLSILLO III.
8
HACIA
LA NAVIDAD.
La
distancia no existe
cuando
a tu lado están tus amores
y
allende la geografía
los kilómetros
las latitudes tienen a tu lado
la mano amiga fraternal
la voz que en susurros te dice:
¡Feliz
Navidad!
martes, 9 de diciembre de 2025
POEMA 7 DE JOSÉ MELÉNDEZ. POEMAS DE BOLSILLO III.
7
CUANDO LA NOCHE SE HA QUEDADO SIN
LUNA.
Después de tantos reveses
tantas caídas
busca un triunfo
una victoria
y con ella creerás sellar el infortunio.
Cuando las pérdidas son mayores a
los logros
debes levantarte más temprano
y dormir cuando la noche se ha quedado sin
luna.
lunes, 8 de diciembre de 2025
POEMA NRO 6 DE JOSÉ MELÉNDEZ. POEMAS DE BOLSILLO III.
6
EN
LA IGLESIA.
Hoy
es domingo de letras y liturgias
las
iglesias, los recintos donde se adora al Señor,
están
muy concurridas.
La
oración se perfuma con incensios de milenios.
Tú
buscas en el bolsillo una moneda:
La
limosna que piensas abrirá tus pasos a
las puertas del cielo.
domingo, 7 de diciembre de 2025
POEMA NRO 5 DE JOSÉ MELÉNDEZ. POEMAS DE BOLSILLO III.
5
EN
BUSCA DE MI ESTRELLA.
Levantó
mi mano derecha
para
peinar mis cabellos hacia adelante
y
tapar mi frente despoblada
mientras mi mano izquierda
acaricia
mi rostro, borra las arrugas
y
calla la angustia de los años.
Después ambas manos se juntan
y
se elevan al cielo
para contar estrellas y buscar la mía.
Desde las profundidades de la noche
a
lo lejos, esa estrella titila y me saluda.
Soy feliz un día
cuando
no esté en esta ventana
me
buscan en el cielo
y
desde allá con todo el gusto
responderé
sus mensajes...
EL GUARDIÁN ENTRE EL CENTENO.
Edgardo Rafael Malaspina
Guerra
1
Chapman,
el asesino de John Lennon, se creyó el héroe de la novela de Salinger y esperó
a la policía hojeando El guardián entre el centeno. John Hinckley Jr., que
intentó asesinar a Ronald Reagan, tenía la novela entre sus preferidas. Charles
Manson y otros connotados asesinos también encontraron señales para sus
desmanes en El guardián entre el centeno. Por eso esta novela es considerada “un
libro maldito”.
2
Holden
Caulfield, el héroe de la novela, joven de 16 años, es expulsado del liceo por
su bajo rendimiento. Decide no regresar a casa y vagar por las calles de Nueva
York, mientras planifica emprender un largo viaje de aventuras. Empieza a
narrar sus cuitas en un lenguaje propio de los adolescentes, y considera a
todos los adultos como perfectos estúpidos, farsantes e hipócritas. Visita
bares, prostíbulos, hoteles baratos; se pone otro nombre, se quita la edad,
critica todo a su alrededor, todo le repugna (me da náuseas) y hace preguntas
ridículas para ver la reacción de la gente: ¿Dónde se meten los patos en
invierno?
3
En
su narración habla de su depresión, se califica de “un poco ateo”, rebelde y
cobarde. Asesina, pero solo en sus pensamientos. Manifiesta ideas suicidas.
Bebe alcohol, fuma y es frugal en las comidas. Sus expresiones son
hiperbólicas: un largo rato son cincuenta años. Unos cuantos metros son miles
de kilómetros
4
Muchas
palabras las usa reiteradamente: maldito (237 veces dice un experto), bastardo
(58 veces), mierda, mentiras, imbéciles, insoportables, lástima, burlas,
necios, soledad, depresión, odio, sexo, marica, etc.
5
Pero
¿Por qué este libro ha servido de numen a muchos asesinos?
Porque
son unos psicópatas que no entendieron que el libro describe la psicología de
la adolescencia, la “etapa fascistoide” de todos los humanos, como dijo alguien
por allí, y que con el tiempo será superada. Cierto, las palabras vulgares
pueden incitar al mal, según lo establece la neurolingüística, pero nuevamente
debemos ubicarnos en el contexto de la obra, única en su género: así pensamos
cuando somos jóvenes y creemos que solo nosotros tenemos la razón. “Ya no soy
tan joven como para saberlo todo”, dijo una vez Mark Twain.
6
Holden
Caulfield me cae muy bien. No le gusta lo que enseñan en la escuela, pero lee
libros, ama la poesía, visita museos, demuestra buenos sentimientos hacia los
pobres, aunque tiene el conflicto de todos los jóvenes: no sabe lo que quiere
de la vida.
Cuando
Holden recuerda el poema de Robert Burns que habla de “dos personas que se
encuentran a través del centeno”, y afirma que él desea salvar niños -que
saltan al centeno- para que no caigan a un precipicio (Yo quiero ser el guardián
entre el centeno), definitivamente, es una persona bondadosa y muy compasiva.
Pero
esa parte no le interesó a los psicópatas arriba mencionados.
7
He
gozado un mundo leyendo este libro, he reído mucho: así oigo hablar a los
jóvenes, con lo giros idiomáticos respectivos de los nuevos tiempos, y así
pensaba yo en gran medida.
8
Reírse
de etapas superadas, saber que en resumidas cuentas llegaste a ser persona de
bien, y burlarse de uno mismo es encontrar aquello que andaba buscando Juan
Ponce de león: La Fuente de la Juventud.
jueves, 4 de diciembre de 2025
DÍA DEL PROFESOR UNIVERSITARIO.
FELICITACIONES
A LOS PROFESORES UNIVERSITARIOS DE VENEZUELA.
Edgardo
Rafael Malaspina Guerra
1
Hoy
es el Día del Profesor Universitario. Aprobado por la Federación de
Asociaciones de Profesores Universitarios de Venezuela (Fapuv) y el Consejo Nacional
de Universidades (CNU), el 5 de diciembre de cada año se celebra el Día del
Profesor Universitario, para conmemorar la aprobación de la Ley de
Universidades de 1958.
2
La
docencia ha sido una de las cosas más felices que ha pasado en mi vida, porque
se aprende, más y mejor, cuando se enseña. Y este aprendizaje proviene del
trato con la gente y también, por supuesto, de los libros.
3
Fui
y sigo siendo exigente con mis alumnos, porque el alguna parte leí que las
piedras sometidas a muy altas presiones se convierten en diamantes; así mismo,
nuestras exigencias hacia nuestros pupilos los transforman en buenos
profesionales.
4
Estoy
muy orgulloso de que entre mis estudiantes hoy en día haya médicos brillantes.
Los profesores siempre debemos pensar que nuestros alumnos nos superarán.
Entonces uno puede decir con jactancia y hasta con alegría: ¡A ese muchacho yo
le di clases!
6
Comparto
una caricatura que me hicieron mis alumnos. Algunos, los menos, pensaban que
era el propio diablo por mis exigencias; otros, creo que la mayoría, pensaban
lo contrario.
viernes, 28 de noviembre de 2025
JOSÉ GREGORIO HERNÁNDEZ COMO ESCRITOR.
EN EL DÍA DEL ESCRITOR VENEZOLANO.
JOSÉ GREGORIO HERNÁNDEZ COMO ESCRITOR.
Edgardo Rafael Malaspina Guerra.
1
Además de sus escritos estrictamente
científicos y ligados a su labor docente, José Gregorio Hernández hizo también
una serie de publicaciones de corte literario.
Estas
publicaciones (casi todas en El Cojo Ilustrado), sus cartas inéditas de la
juventud y sus ensayos filosóficos tienen un perfil propio que le dan un estilo
genuino y exquisito como escritor. Sus contemporáneos así lo entendieron y los
elogios y apreciaciones positivas fueron muchos.
En El Cojo Ilustrado Hernández publicó “El
señor Nicamos Guardia” (1893), “Visión del arte” (1912), “En un vagón” (1912), y “Los Martínez” (1912). Sobre este último trabajo, Mario Briceño Iragorry
dijo: “La página que publicamos de él indica una pluma hábil de dotes
literarias no comunes y bastaría para consagrar una reputación”.
2
Apenas
recibe su diploma de médico, el joven Hernández empieza a trabajar en la
provincia. Tiene entonces 24 años y escribe a sus amigos acerca de lo que hace
y de lo que piensa hacer. Santos Dominici escribe sobre esas cartas:
“No se busque, pues, en esas hojas amarillentas
por el tiempo hondas concepciones filosóficas, ni grandes descubrimientos
científicos o nuevas formas literarias, sino menos autógrafos juveniles de
aquella personalidad excepcional única en nuestros fastos, por el conjunto de
sabiduría y virtudes”.
Cuando
Hernández escribe sobre sus enfermos, los hospitales, los viajes y
dificultades para atender a sus pacientes nos recuerda a Mijaíl Bulgákov y sus
“Notas de un médico novel”.
En un relato denominado “Tormenta” el escritor y médico ruso Bulgákov habla de
un joven galeno que viaja para atender a una mujer enferma y lucha tenazmente
contra las condiciones climáticas adversas. En una carta JGH dice: “En días
pasados me vinieron a buscar para ver un enfermo, eran las seis de la tarde y
el lugar donde me encontraba distaba de mi casa como unas seis leguas, estaba
metido en la serranía. Con toda paciencia hice ensillar mi caballo –que dista
mucho de ser bueno- y tomé rumbo hacia el pueblecillo seguido del sujeto que
vino a buscarme en magnífico caballo. Habíamos caminado como dos leguas cuando
la noche se nos vino encima, negra como pocas y tempestuosa; le hice notar a
mi compañero que mi caballo tenía tendencia a cabritarse y que el suyo quería
imitarlo, a lo cual me respondió que eso nada tenía de particular, porque como
bien podía ver, dentro de poco se desencadenaría una tempestad y lo mejor era
acelerar nuestras cabalgaduras para ganar camino y sobre todo tiempo . Tal
advertencia no era para tranquilizarme, pero yo seguí avanzando con cierto
malestar que al principio atribuí a inquietud por la proximidad del peligro y
luego me convencí, era más bien producida por la inmensa cantidad de fluido
eléctrico de que estaba cargado el ambiente. Media hora después estalló el
primer relámpago inmenso, inaudito, parecía como si nos hubiéramos sumergido
en un océano de luz; se veía todo: los cerros, las hondonadas, y el cielo
lleno de agua. Ciego me quedé durante cinco minutos y solo volví de mi estupor
porque mi caballo que se había encabritado, no me derribó milagrosamente y
corría con furia siguiendo al de mi compañero que había manifestado de modo
idéntico su espanto. Pocos segundos después vino el trueno e inmediatamente
grandes gotas, convertidas luego en verdaderos chorros, nos inundaron, y lo que
es peor, humedecían el camino de tal suerte que nuestras bestias no caminaban, si no rodaban”.
3
En
otro aparte, hablando de su paso por las montañas, Hernández escribió: “La
sensación que se experimenta al contemplar el páramo, es de una naturaleza
muerta, llena de desolación y un frío que nos hiela los huesos; la luz solar
parece más bien una luna, y la atmósfera está tan enrarecida que es difícil
encontrar aire bastante para respirar y se lega muchas veces a sentir disnea.”
Luego remata: “En esos lugares, se
experimenta la necesidad de conversar en alta voz y aun de gritar, porque a la
vista de tal soledad con tan poca luz, escaso el aire y la vegetación tan
raquítica, cree uno llegar a la afonía y hasta la afasia”.
4
Desde muy joven Hernández se apasionó por el
mundo de las letras. Leía textos traducidos del francés. Le gustaba la lectura
de obras de teatro. Del libro de
Leonardo Fernández de Morantín sobre los orígenes del teatro español dijo: “Me
doy cuenta de lo útil que es el estudio de las obras de teatro, pues si hoy que
apenas conozco la evolución del teatro español a través de los siglos, me
deleito leyendo algunas de las comedias de las que afortunadamente tengo aquí;
como gozaría leyendo a Shakespeare en su propia lengua”.
Luis Razetti se refirió a Hernández como
escritor: “A la obra de la cultura nacional legó hermosos capítulos de ciencia
alta y profunda y deliciosas páginas escritas en el más puro lenguaje del arte
clásico”. Precisamente ese lenguaje del arte clásico puede apreciarse
nítidamente en el trabajo de JGH
intitulado “Visión del Arte”.
En “Visión del Arte” las palabras se hilvanan
con la belleza y precisión de los poemas en prosa. En un sueño fuerzas
poderosas le hacen una revelación al autor: “La tarde estaba cálida,
tempestuosa y cargada de fluido eléctrico que obraba implacablemente sobre mis
nervios, comunicándoles como unas corrientes no interrumpidas de malestar.
Había tenido durante el día un trabajo fuerte y emocionante, y me sentía con un
cansancio físico muy pronunciado”.
Luego continúa: “A mi alrededor los objetos
tomaban formas fantásticas, moviéndose caprichosamente y agitándose en baile
siniestro y lúgubre. En particular un jarro de viejas flores que estaba
olvidado sobre la mesa en que me había puesto a escribir me producía la ilusión
de que estaba haciendo toda suerte de contorsiones, se inclinaba a la derecha y
a la izquierda con cierto aire de burla, y por último creí verlo que se doblaba
más profundamente como si me hiciera una cortesía, hasta que, tomando vuelo, se
desprendió de la mesa y fue a colocarse sobre la puerta entreabierta de la
habitación”.
Más
tarde remata: “Entonces pude ver en el dosel del trono en el que se hallaba el
recitante esta inscripción en letras refulgentes: ¡poesía! ¡Eres de
todas las bellas artes la más excelsa! ¡Eres el arte divino!” “Traté de ver
si la aparición estaba a mi lado como antes y nada pude distinguir. Hice un
esfuerzo mayor para abrir los ojos y mirar alrededor, y entonces fue cuando
empecé a volver a la realidad… En el suelo estaban unas cuartillas caídas de la
mesa: en una de las cuales había un renglón medio borrado en el que pude leer:
capítulo segundo del arte”.
6
Sobre
“Visión del Arte” Juan Carlos
Chirinos escribió: “El texto de corte fantástico presenta una escena romántica: el medio ambiente tempestuoso como correspondencia a los agitados
pensamientos del escritor. El toque literario laudable es el efecto de
circularidad, pues su estructura anular
regresa al lector al inicio, sumando ambigüedad a la fantasía”.
Pintura:
José Gregorio
Hernández en los Morros. Cuadro del pintor comunitario José Gregorio Parra, de
La Victoria, Edo. Aragua. Cortesía de los estudiantes de primer año de
Medicina, Sección H. 2010. (Museo de Historia de la Medicina de la Universidad
Rómulo Gallegos. San Juan de los Morros).
viernes, 14 de noviembre de 2025
POEMA NRO 4 DE JOSÉ MELÉNDEZ. POEMAS DE BOLSILLO III.
4
LA
PENA DE LA SOLEDAD.
La
soledad es una pena
que
conduce a más soledad.
Creo
en Dios.
Voy
sin desenfreno
esperando
la caricia del Señor.
jueves, 13 de noviembre de 2025
POEMA NRO 3 DE JOSÉ MELÉNDEZ. POEMAS DE BOLSILLO III.
3
LA
LUNA LLENA TE CANTA.
Tú
eres hermosa y creces a cada instante
en
la soledad
la luna llena te canta
y baila al compás de tu amistad...
Duerme.
Mañana
cuando despiertes
el
ladrido de el nuevo día
sembrará
el guarapo
del
café coloquial del valle donde vives ...
miércoles, 12 de noviembre de 2025
POEMA NRO 2 DE JOSÉ MELÉNDEZ. POEMAS DE BOLSILLO III.
2
RECORRIDO POR LA CARACAS DE LOS TECHOS ROJOS.
Mi
cordón umbilical está sembrado
en las raíces de una mata de ciruela
en San Sebastián de los Reyes.
Desde
allí quiero que cuatro guacamayas
me desentierren y me lleven a pasear
por la Caracas de los techos rojos,
al Waraira Repano de la Caracas vieja,
bañarme en la laguna de Catia
y
brocearme en el río Guaire de la Caracas de antaño
visitar al Libertador en su ecuestre plaza
tomar
un café en la esquina de Junín
subir a Miraflores
al
23 de enero, y desde allí
dormir
en la quietud de los disparos adolescentes
de pistolas de agua del Carnaval
de
papelillo de la Caracas que se fue
con la muerte de Billo Frómeta, Cheo y su
Orquesta...
lunes, 10 de noviembre de 2025
POEMA NRO 1 DE JOSÉ MELÉNDEZ. POEMAS DE BOLSILLO III
1
EL
ESPACIO INFINITO DE LA SOLEDAD.
Los
gallos de mi pueblo
cantan
vida eterna en las madrugadas
los
cocuyos se desprenden del cielo
y
alumbran los caminos
para
venir a verte.
No
te encuentro
será
mañana un nuevo día
un
nuevo amanecer: en Dios confío.
Los sinsabores no me atraparán
mi carrera sembrará nuevo récord
en
el espacio infinito de la soledad...
domingo, 9 de noviembre de 2025
POEMA NRO 100 DE JOSÉ MELÉNDEZ. POEMAS DE BOLSILLO II,
100
LA
SOLEDAD Y LA POBREZA.
En
mi vida anterior
yo
era un hombre rico
disfrutaba
de placeres y vicios
y todos me querían.
En
mi vida actual
mi
riqueza es la soledad y la pobreza,
entonces, me pregunto:
¿Será
bueno morir ahora mismo
y
reencontrarme con la verdadera pobreza?
sábado, 8 de noviembre de 2025
POEMA 99 DE JOSÉ MELÉNDEZ. POEMAS DEBOLSILLO II.
99
LA
MANO DE DIOS.
¿Dónde
estaba la mano de Dios a la hora fatídica de Hiroshima y Nagasaki?
Le
pregunto al Señor,
y
no obtengo respuesta.
Profeso
amor, fe y confianza
a
Jesús de Nazareth, hijo de Dios.
Indago
al Todopoderoso
y no me responde.
Seguiré buscando respuesta
del
porqué la mano invisible
del
Dios del universo
no
detuvo la más cruel
de
la matanza de civiles inocentes
y el chantaje de un país al resto de las
naciones.
La verdad nunca dejaré de creer en esa fuerza
infinita:
Dios
todopoderoso.
¡Perdóname, Señor!
Espero
tu respuesta...