15
EL VACÍO
El vacío es inicio
de algo
mientras lo
tenías, lo ignoraste.
Ahora,intentas
recordar el destino:
Te hace
cosquillas.
Ojalá,tu propia memoria
No te haya
olvidado
(José Meléndez)
BLOG PARA HABLAR DE LITERATURA RELACIONADA CON LA MEDICINA, Y SOBRE LIBROS EN GENERAL. "LA MEDICINA ES MI ESPOSA, PERO LA LITERATURA ES MI AMANTE". ANTON CHEJOV
15
El vacío es inicio
de algo
mientras lo
tenías, lo ignoraste.
Ahora,intentas
recordar el destino:
Te hace
cosquillas.
Ojalá,tu propia memoria
No te haya
olvidado
(José Meléndez)
EL TESORO DE PRÍAMO.
“El interés de Heinrich Schliemann
por la historia fue inicialmente fomentado por su padre, quien le había
enseñado los relatos de la Ilíada y la Odisea”.
Edgardo Rafael Malaspina Guerra
1
Heinrich Schliemann
(1822-1890), el alemán considerado el padre de la arqueología moderna, era
gruemete a los 19 años, cuando su barco, que navegaba hacia Venezuela,
naufragó. Ese serio contratiempo lo marcó para toda la vida.
La lectura de las obras
homéricas le convenció de que los hechos narrados eran ciertos y decidió
encontrar Troya. Incursionó en el comercio. Se hizo rico. Vivió en San
Petersburgo, se casó con una rusa y se hizo arqueólogo aficionado para cumplir
sus sueños, provenientes de la literatura y la historia.
2
Schliemann descubrió en la
colina de Hisarlik el sitio de Troya (Turquía) . Allí encontró, en 1873, varias
piezas de oro y plata que denominó “el Tesoro de Príamo”, el último monarca de
Troya.
En 1876 descubrió en Micenas la
llamada máscara de Agamenón.
Fue Virchow (médico, patólogo y
antropólogo alemán de enorme prestigio) quien transformó el descubrimiento en
un legado histórico y científico. Virchow participó más tarde en las
excavaciones para estudiar la geología, la flora, la fauna y los restos humanos
del yacimiento.
3
Schliemann sacó de contrabando
el tesoro del Imperio otomano a Grecia.
Virchow convenció a Schliemann
de regalar el tesoro al pueblo alemán.
El tesoro fue entregado al Museo
de Artes Decorativas de Berlín y luego pasó al Museo de Prehistoria e Historia
Antigua. En la Segunda Guerra Mundial el tesoro desapareció, y por casi medio
siglo no se supo nada de él.
4
El gobierno de Moscú reconoció
oficialmente la posesión del Tesoro de Príamo en septiembre de 1993 y explicó
que lo tomó, cuando entraron a Berlín en 1945, “como compensación parcial por
los daños causados por los nazis durante la ocupación de los territorios
soviéticos”.
El Museo Pushkin de Bellas Artes
de Moscú en 1996 abrió la exposición permanente del Tesoro de Príamo.
Nota: El Tesoro de Príamo, así
llamado por error de su descubridor, fue encontrado en la Troya anterior a la
de la guerra narrada por Homero.
La Troya (II) de Schliemann data
del 2300 a. C. La Troya (VII) homérica es del 1300 a. C.
(24
de mayo de 1905).
EL
DESTINO DE UN HOMBRE.
Edgardo
Rafael Malaspina Guerra
“Pregúntale
a cualquier hombre de edad si se ha apercibido de cómo fue su vida, y te dirá
que no se ha dado cuenta de nada. El pasado es igual que una estepa lejana,
envuelta en niebla”.
1
En
muchas novelas las pasiones humanas tienen como trasfondo el escenario de la
guerra: La guerra y la paz de León Tolstói, Lo que el viento se llevó de
Margaret Mitchell, El doctor Zhivago de Pasternak, Tinieblas y Amanecer de
Alexis Tolstói, Por quién doblan las campanas de Hemingway, etc.
2
El
ruso Mijaíl Shólojov (1905-1984) escribió también sobre ese mismo tema: Ellos
lucharon por la patria, El don apacible, La ciencia del odio y El destino de un
hombre. La lectura de El destino de un hombre conmociona. Se establecen lazos
de empatía con el personaje principal de la obra. La tragedia humana es una
sola.
3
Durante
la Segunda Guerra Mundial, el héroe del relato es llamado al frente. Deja una
esposa, un hijo y dos hijas. La esposa le dice antes de partir: “Nunca más
volveremos a vernos”.
El
héroe cuenta a un amigo lo que le pasó:
—¿Podrías
preguntarle a cualquier hombre de edad si se ha apercibido de cómo fue su vida,
y te dirá que no se ha dado cuenta de nada. El pasado es semejante a una estepa
lejana, envuelta en niebla.
4
Nuestro
personaje cae prisionero. Lucha y al fin logra escaparse; pero se encuentra con
una triste realidad: su casa fue bombardeada y mueren su esposa y sus dos
hijas. Tiene un rayo de esperanza con el hijo que se ha salvado milagrosamente.
El muchacho pelea en los campos de batalla, es un militar exitoso y se
convierte en su orgullo. El último día de la guerra, el muchacho cae ante el
fuego enemigo. El hombre desconsolado encuentra a un niño huérfano, cuyos
padres mueren en la guerra, y le dice: “Yo soy tu padre”, y filosofa:
—Pasaremos
juntos las penas.
5
Este
relato de Shólojov, Premio Nobel de Literatura (1965), es considerado uno de
los más tiernos y conmovedores que se ha escrito sobre el destino de la gente
que luchó en la Segunda Guerra Mundial.
EN
EL DÍA DEL LIBRO
EL
INFINITO EN UN JUNCO.
Edgardo
Rafael Malaspina Guerra.
El
infinito en un junco (2019) de Irene
Vallejo es el ensayo más completo y hermoso sobre la historia de los
libros, desde antes de la invención de los papiros (con juncos) hasta los
actuales momentos. La autora habla de libros,
autores y circunstancias curiosas
relacionadas con los mismos.
1
El
libro debe ser portátil, debe favorecer la intimidad de quien escribe y lee,
debe acompañar a los lectores y caber en su equipaje.
2
Los
libros de papiro —ligeros, bellos y transportables— eran objetos delicados. La
lectura y el uso habitual los consumían. El frío y la lluvia los destruirían.
Al ser materia vegetal, despertaban la glotonería de los insectos, y ardían
fácilmente.
En
el antiguo Egipto, las bibliotecas eran conocidas como "el tesoro de los remedios del
alma" y eran cuidadas por gatos-sagrados para controlar a los
ratones-comepapeles.
3
La
lieratura.
Las
musas, diosas de las artes y las ciencias de la
mitología griega, dieron la definición más exacta de la literatura:
“Es
el arte de contar mentiras que parecen verdades”.
“La
ficción literaria es una mentira sincera, una confesión íntima”.
or
gatos-sagrados para controlar a los ratones-comepapeles.
4
Borrar
la Historia.
En
el año 213 a. C., el emperador chino Shi Huandi ordenó que se
quemasen todos los libros de su reino: quería que la historia comenzase con él.
Pretendía abolir el pasado porque sus opositores lo invocaban en añoranza de
los antiguos emperadores.
Rusia
fue fundada en el año 862 de nuestra era, pero Stalin decidió que la historia
de su país comenzaba con los bolcheviques en 1917; y hay tantos ejemplos similares como dictadores.
5
Antilo,
médico romano, dijo: "Memorizar libros es bueno para la salud".
6
Famoso
a cualquier precio: el síndrome de Eróstrato.
Eróstrato
quería ser famoso de cualquier manera, y lo logró: quemó el templo de Artemisa
en Éfeso (una de las siete maravillas del mundo) en 365 a. C. y convirtió en
cenizas los papiros que allí se encontraban, incluyendo uno que Heráclito había
regalado a la diosa.
Eróstrato tiene seguidores en otros rubros: John Lennon
fue asesinado por Mark David Chapman en
1980, para ganar fama personal y
notoriedad, buscando convertirse en "alguien" al matar a una estrella
icónica.
7
Los
libros sirven hasta para fumárselos.
Bajtín,
escritor ruso, fumador compulsivo, durante
los días oscuros del cerco nazi a Leningrado, estaba encerrado en una apartamento bajo el
terror cotidiano de los bombardeos. Tenía reservas de tabaco pero no podía
conseguir papel de fumar. Entonces tomó las páginas de un ensayo al que había dedicado diez años
de trabajo para envolver tabaco y hacer cigarrillos.. Hoja a hoja, bocanada a
bocanada, fumó gran parte del manuscrito, en la seguridad de conservar un buen
recaudo en Moscú otra copia que, al final, en el caos de la guerra, también se
perdería.
8
Cantidad
de libros publicados.
Un
lector medio alcanza a leer en toda su vida lo que el mercado editorial produce
en una sola jornada laboral, y cada año se destruyen millones de ejemplares que
nadie compra.
9
Saber
leer es peligroso.
En
su Historia de la lectura, Alberto Manguel escribe: «Por todo el Sur de Estados
Unidos, era frecuente que los propietarios de las plantaciones ahorcasen a
cualquier esclavo que tratase de enseñar a otros a leer. Los dueños de esclavos
(como los dictadores, los tiranos, los monarcas absolutos y otros ilícitos
detentadores del poder) creían firmemente en la fuerza de la palabra escrita.
Sabían que la lectura es una fuerza que requiere apenas unas pocas palabras
para resultar aplastante.
10
En
latín, el término que significaba «libro» sonaba casi igual que el adjetivo que
significaba “libre”.
11
Cuando
unas páginas nos conmuevan, un ser querido será el primero a quien hablaremos
de ellas. Al regalar una novela o un poemario a alguien que nos importa,
sabemos que su opinión sobre el texto se reflejará sobre nosotros.
12
Las
cosas más bellas que hemos leído se las debemos casi siempre a un ser querido
—o a un librero convertido en amigo—. Los libros nos siguen uniendo y anudando
de una forma misteriosa.
13
Los
papiros y pergaminos se guardaban en
forma de rollos. De allí deriva el término «rol» del actor
de teatro y cine.
Algunas
universidades siguen otorgando rollos o
sus diplomas con este arcaico ropaje.
14
A
un libro lo podemos llamar “un volumen”, que viene del latín “volvo”: darle
vueltas al rollo.
15
Había
libros tan extensos que eran rollos grandes. En el lenguaje
coloquial todavía decimos que es «un rollo» algo que nos aburre, que se
desenrolla y se desenrolla y parece no acabar nunca.