EL TESORO DE PRÍAMO.
“El interés de Heinrich Schliemann
por la historia fue inicialmente fomentado por su padre, quien le había
enseñado los relatos de la Ilíada y la Odisea”.
Edgardo Rafael Malaspina Guerra
1
Heinrich Schliemann
(1822-1890), el alemán considerado el padre de la arqueología moderna, era
gruemete a los 19 años, cuando su barco, que navegaba hacia Venezuela,
naufragó. Ese serio contratiempo lo marcó para toda la vida.
La lectura de las obras
homéricas le convenció de que los hechos narrados eran ciertos y decidió
encontrar Troya. Incursionó en el comercio. Se hizo rico. Vivió en San
Petersburgo, se casó con una rusa y se hizo arqueólogo aficionado para cumplir
sus sueños, provenientes de la literatura y la historia.
2
Schliemann descubrió en la
colina de Hisarlik el sitio de Troya (Turquía) . Allí encontró, en 1873, varias
piezas de oro y plata que denominó “el Tesoro de Príamo”, el último monarca de
Troya.
En 1876 descubrió en Micenas la
llamada máscara de Agamenón.
Fue Virchow (médico, patólogo y
antropólogo alemán de enorme prestigio) quien transformó el descubrimiento en
un legado histórico y científico. Virchow participó más tarde en las
excavaciones para estudiar la geología, la flora, la fauna y los restos humanos
del yacimiento.
3
Schliemann sacó de contrabando
el tesoro del Imperio otomano a Grecia.
Virchow convenció a Schliemann
de regalar el tesoro al pueblo alemán.
El tesoro fue entregado al Museo
de Artes Decorativas de Berlín y luego pasó al Museo de Prehistoria e Historia
Antigua. En la Segunda Guerra Mundial el tesoro desapareció, y por casi medio
siglo no se supo nada de él.
4
El gobierno de Moscú reconoció
oficialmente la posesión del Tesoro de Príamo en septiembre de 1993 y explicó
que lo tomó, cuando entraron a Berlín en 1945, “como compensación parcial por
los daños causados por los nazis durante la ocupación de los territorios
soviéticos”.
El Museo Pushkin de Bellas Artes
de Moscú en 1996 abrió la exposición permanente del Tesoro de Príamo.
Nota: El Tesoro de Príamo, así
llamado por error de su descubridor, fue encontrado en la Troya anterior a la
de la guerra narrada por Homero.
La Troya (II) de Schliemann data
del 2300 a. C. La Troya (VII) homérica es del 1300 a. C.
No hay comentarios:
Publicar un comentario