VERSOTERAPIA

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2007

LITERATURA Y MEDICINA

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LIBRO DEL DR. EDGARDO MALASPINA : LITERATURA Y MEDICINA

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domingo, 3 de enero de 2021

EL GRAN GATSBY O LA IMPOSIBILIDAD DE REGRESAR AL PASADO

 


 

EL GRAN GATSBY O LA IMPOSIBILIDAD DE REGRESAR AL PASADO

Edgardo Rafael Malaspina

1

El gran Gatsby (1925) de F. Scott Fitzgerald puede mirarse de muchas maneras: el dinero no lo puede todo, al morir no nos llevamos nada y todos nos olvidan; pero con más precisión es un recordatorio sobre la imposibilidad de regresar al pasado so pena de convertir esa búsqueda del tiempo perdido en una verdadera tragedia griega en el sentido mitológico de la caída del héroe.

2

Gatsby de la nada llega a tener mucho dinero junto a los placeres de la vida que proporcionan las riquezas materiales. No obstante, no posee a Daisy, el amor de su juventud. Por eso intentará voltear los pasos para recuperarla; y morirá trágicamente en esa empresa. “Los elegidos de los dioses mueren pronto, pero después viven eternamente con los dioses…El pesimismo de la tragedia es la comprensión del sufrimiento y la aceptación de los misterios de la vida. El optimismo busca un ideal para atenuar las asperezas de la existencia”. (Nietzsche. El nacimiento de la tragedia en el espíritu de la música,1872).

3

Gatsby le habla a Nick de sus planes para reconquistar a Daisy. Quiere que la chica abandone a Tom, su esposo

“Quería de Daisy nada más y nada menos que fuera adonde Tom y le dijera: “jamás te he amado.” Borrando cuatro años con aquella frase, podrían ellos, después, decidir sobre las medidas prácticas que se deberían tomar. Una de ellas era que, al recuperar Daisy su libertad, regresaran a Louisville y se casaran saliendo de su casa, como si esto sucediera hace cinco años.

-Pero ella no entiende -dijo él- . Antes ella era capaz de entender. Nos sentábamos horas y horas...

-Yo no le pediría tanto -aventuré yo-. Uno no puede repetir el pasado.

-¿No se puede repetir el pasado? -exclamó él, no muy convencido de ello-. ¡Pero claro que se puede!

Miró a su alrededor con desesperación, como si el pasado acechara aquí, en la sombra de su casa, lejos de su alcance por muy poco.

-Voy a organizar las cosas para que todo sea igual que antes, hasta el último detalle -dijo, moviendo la cabeza con determinación-. Ella verá.

Habló largo sobre el pasado y colegí que deseaba recuperar algo, alguna imagen de sí mismo quizás, que se había ido en amar a Daisy. Había llevado una vida desordenada y confusa desde aquella época, pero si alguna vez pudiera regresar a un punto de partida y volver a vivirla con lentitud, podría encontrar qué era la cosa...”

4

 

“En mis años mozos y más vulnerables mi padre me dio un consejo que desde aquella época no ha dejado de darme vueltas en la cabeza.

“Cuando sientas deseos de criticar a alguien” -fueron sus palabras- “recuerda que no todo el mundo ha tenido las mismas oportunidades que tú tuviste.”

No dijo nada más, pero como siempre nos hemos comunicado excepcionalmente bien, a pesar de ser muy reservados, comprendí que quería decir mucho más que eso. En consecuencia, soy una persona dada a reservarme todo juicio, hábito que me ha facilitado el conocimiento de gran número de personas singulares, pero que también me ha hecho víctima de más de un latoso inveterado”.

5

Desde una sola ventana se contempla mejor la vida.

6

Los ricos crían riqueza y los pobres crían hijos.

7

 

“Gatsby creía en la luz verde, el futuro orgiástico que año tras año retrocede ante nosotros. En ese entonces nos fue esquivo, pero no importa; mañana correremos más aprisa, extenderemos los brazos más lejos... hasta que, una buena mañana...

De esta manera seguimos avanzando con laboriosidad, barcos contra la corriente, en regresión sin pausa hacia el pasado”.

domingo, 6 de diciembre de 2020

EL JARDINERO DE RABINDRANAZ TAGORE

 


EL JARDINERO DE RABINDRANAZ TAGORE

 

Edgardo Rafael Malaspina Guerra

1

Rabindranaz Tagore (1861-1941) recibió el Premio Nobel de Literatura en 1913 “por sus versos llenos de belleza, de frescura y de honda sensibilidad, mediante los cuales ha incorporado con habilidad consumada su pensamiento poético, expresado por él mismo en inglés, a la literatura de Occidente". El jardinero (1913) es uno de sus libros más conocidos.

2

Es de noche, dijo el poeta, y escucho, porque pese a lo tardío de la hora alguien puede llamarme de la aldea.

3

La primera estrella de la noche se desvanece.

Desde el patio de la casa desierta aúllan a coro los chacales a la luz de la luna agotada.

4

Bajo mis árboles fresca es la sombra. Venid, amigos.

5

De noche cantan los grillos en los bosques.¿ Quién es el que llega pausado a mi puerta y llama dulcemente?

6

La sombra de la cercana lluvia está en las arenas, y las nubes cuelgan bajas sobre las azules líneas de los árboles como tu pesado pelo sobre tus cejas.

7

Conozco bien el ritmo de tus pasos, están latiendo en mi corazón.

8

Es oscuro como dormir sin sueños.

9

No pedí nada, me quedé solamente en la cerca del bosque detrás del árbol.

Aún había languidez sobre los ojos de la aurora, y rocío en el aire.

El perezoso olor de la hierba húmeda colgaba de la delgada bruma sobre la tierra.

10

Iba yo caminando por el sendero, no sé por qué, cuando el mediodía había pasado y las ramas del bambú susurraban en el viento.

Las alargadas sombras se agarraban con sus brazos extendidos a los pies de la luz que corría presurosa.

11

La luz cae gris sobre los solitarios prados y los aldeanos esperan en la orilla de la balsa.

12

Este amor entre tú y yo es sencillo como una canción.

13

Las nubosas noches de julio son oscuras;  el cielo es en otoño de un azul suave; los días de primavera están inquietos con el viento del sur.

14

Las horas matinales pasan, fluye la oscura agua.

Las ondas están sonriendo y susurrándose unas a otras en puro pasatiempo ocioso.

Las nubes errantes se congregan en el filo del cielo sobre aquella elevación del paisaje.

Se demoran y miran a tu cara y sonríen en puro pasatiempo ocioso.

15

La noche es profunda, la casa está silente, los nidos de los pájaros están amortajados con sueño.

16

Frágil es el placer como una gota de rocío que mientras ríe muere.

17

El loto florece a la vista del sol, y pierde cuanto tiene. No querría quedarse en capullo en la eterna bruma del invierno.

18

Tus inquisitivos ojos están tristes. Tratan de saber mi designio como la luna querría penetrar el mar.

19

La noche es oscura. Entre nubes se han perdido las estrellas. El viento está suspirando entre las hojas.

20

Mi corazón, pájaro del desierto, ha encontrado su cielo en tus ojos.

21

La suprema sabiduría es estar borracho y arruinado.

22

Que se convierta el amor en recuerdo y el dolor en canciones.

23

Nadie vive por siempre, hermano, y nada dura. Guarda esto en tu mente y alégrate.

24

A menudo me pregunto dónde yacen ocultos los límites de reconocimiento entre el hombre y el animal cuyo corazón no entiende ningún lenguaje hablado.

 

 

 

 

 

viernes, 30 de octubre de 2020

RELATO DE UN NÁUFRAGO

 


RELATO DE UN NÁUFRAGO DE GABRIEL GARCÍA MÁRQUEZ (1970)

Hay párrafos llenos de ternura que demuestran la compasión del hombre por los animales y la de los animales por los hombres.

 

Edgardo Rafael Malaspina Guerra

1

Esta es la increíble historia de Luis Alejandro Velasco, un náufrago que sobrevive diez días en el mar, sin comer ni beber , luego de que el   28 de febrero de 1955 un accidente en el destructor “Caldas” lo arrojó al océano junto a siete compañeros más de la tripulación. Fue el único sobreviviente. El relato se publicó por entrega y luego en forma de libro. Esta historia es un verdadero ejemplo de singular heroísmo, una oda a la fe, un canto a la esperanza ilimitada que debemos tener siempre ante las circunstancias más adversas. Un amigo me dice: Cuando tengo un problema pienso que es nada en comparación con lo debió sufrir Velasco. He aquí el uso práctico de una lectura. Relato de un náufrago es una crónica periodística transformada en pieza literaria. Gabriel García Márquez dice del náufrago:” Tenía un instinto excepcional del arte de narrar, una capacidad de síntesis y una memoria asombrosa. Nos pareció justo, que acordamos escribirlo en primera persona y firmado por él. Por fortuna hay libros que no son de quien los escribe sino de quien los sufre,  y este es uno de ellos”.

2

El náufrago sobrevivió a los vaivenes del mar, a la intemperie, al acecho de los tiburones, a una herida en una pierna, al cansancio y la agotadora falta de sueño con sus alucinaciones peligrosas y sus espejismos trastocadores de la realidad, al hambre y la sed que calmó peligrosamente consumiendo agua de mar . En diez días sólo comió algunos pedazos de una pequeña gaviota con grandes remordimientos de conciencia, unos trozos de pescado que no sabía si era venenoso por sus colores resaltantes y que luego un tiburón le arrebató, y una raíz de una planta desconocida que una ola trajo hasta su balsa. Vio ahogarse a tres de sus compañeros sin poder hacer nada. Imploró a la divinidad por su vida en el momento cuando sus familiares oraban porque su alma descansara en paz; es decir,  rezó en su propio novenario sin saberlo. Al final, cuando se preparaba para morir , vio tierra , pero pensó que era otra alucinación.

3

Hay párrafos llenos de ternura que demuestran la compasión del hombre por los animales y la de los animales por los hombres. Una vieja gaviota lo acompaña al final de su travesía, tiene muchas hambre, pero recuerda las palabras de uno de sus jefes sobre que “es una infamia matar a una gaviota porque ella la prueba de la cercanía de la tierra”. “La vieja gaviota se acercó a picotearme la cabeza. No me hacía daño. Me picoteaba suavemente, sin maltratarme el cuero cabelludo. Parecía como si estuviera acariciándome”. La capturó, tenía hambre  “pero no pensaba saciarla en aquel animal amigo,  que  me había acompañado durante toda la noche, sin hacerme dañoa las primeras horas del día vi sus ojos,  transparentes  y asustados.  Aunque en algún momento hubiera pensado en descuartizarla, al ver sus enormes ojos tristes hubiera desistido de mi propósito. Entonces solté a mi prisionera, que sacudió la cabeza y salió disparada hacia el cielo. Un momento después se había incorporado a la bandada”.

4

Cuando alcanzó la costa a nado y luego de ser descubierto por gente que le ayudó, se tiró al suelo. Estaba exhausto, herido y hambriento. Un perro se le acercó meneando la cola. Le lamió la cara y las heridas antes de acostarse a su lado.

martes, 20 de octubre de 2020

LA HOJARASCA

 


LA HOJARASCA (1955)

 

1

La hojarasca es el debut de Gabriel García Márquez como novelista . En esta obra por primera vez se menciona a Macondo y también al coronel Aureliano Buendía, en un claro proyecto literario de largo aliento en que trata de emular a su más admirado escritor, William Faulkner, y su condado ficticio Yoknapatawpha.

2

Toda la trama gira en torno a un médico misterioso quien una vez se negó a atender a unos heridos. Esto le valió el repudio y la amenaza de los pobladores de no darle sepultura cuando le llegara la hora. Y la hora le llegó al médico por su propia mano: se suicidó.

3

“Macondo fue un pueblo atropellado por un grupo de bárbaros armados; un pueblo empavorecido que enterraba a sus muertos en la fosa común, alguien debió de recordar que en esta esquina había un médico. Entonces fue cuando pusieron las parihuelas contra la puerta, y le gritaron (porque no abrió; habló desde adentro); le gritaron: “Doctor, atienda a estos heridos que ya los otros médicos no dan abasto”, y él respondió: “Llévenlos a otra parte, yo no sé nada de esto”; y le dijeron: “Usted es el único médico que nos queda. Tiene que hacer una obra de caridad”; y él respondió (y tampoco abrió la puerta), imaginado por la turbamulta en la mitad de la sala, la lámpara en alto, iluminados los duros ojos amarillos: “Se me olvidó todo lo que sabía de eso. Llévenlos a otra parte”, y siguió (porque la puerta no se abrió jamás) con la puerta cerrada, mientras hombres y mujeres de Macondo agonizaban frente a ella. La multitud habría sido capaz de todo esa noche. Se disponían a incendiar la casa y reducir a cenizas a su único habitante…Mientras el rencor crecía, se ramificaba, se convertía en una virulencia colectiva, que no daría tregua a Macondo.” Los vecinos juraron dejar su cadáver insepulto.

4

El viejo coronel , su hija y el nieto piensan en torno al féretro. Cada uno tiene su monólogo interior joyceano. Ven la realidad desde sus perspectivas peculiares. Gabriel García Márquez afirma en “Vivir para contarla” (2002) que como reportero había constatado las contradicciones en las versiones de los distintos testigos presenciales de un suceso. Eso acontece ahora en el cuarto fúnebre. Todos tienen sus propios recuerdos y reflexiones. El médico español José Letamendi dijo: “Quien no filosofa ante un cadáver no tiene entendimiento”. Charles Bukowski lo expresó de otra manera, pero con igual contundencia: “Los funerales hacen ver mejor las cosas”. (Cartero, 1971)

5

La hojarasca es la debacle y el odio en Macondo bajo la acción deletérea de la compañía bananera: “Hace diez años, cuando sobrevino la ruina, el esfuerzo colectivo de quienes aspiraban a recuperarse habría sido suficiente para la reconstrucción. Habría bastado con salir a los campos estragados por la compañía bananera; limpiarlos de maleza y comenzar otra vez por el principio. Pero a la hojarasca la habían enseñado a ser impaciente; a no creer en el pasado ni en el futuro. Le habían enseñado a creer en el momento actual y a saciar en él la voracidad de sus apetitos. Poco tiempo se necesitó para que nos diéramos cuenta de que la hojarasca se había ido y de que sin ella era imposible la reconstrucción. Todo lo había traído la hojarasca y todo se lo llevó la hojarasca.”

 

6

El coronel quiere enterrar el cadáver de su amigo médico; Isabel, la hija teme la acción de los vecinos opuestos al entierro; y el nieto piensa en la muerte. Los tres son el tiempo en sendas dimensiones, y también la triada nitzschetiana de las transformaciones espirituales  (Así habló Zaratustra, 1883): -coronel (camello) es la costumbre, la hija (el león) es la inconformidad con una vida que siente como ajena porque el padre la ha obligado a asistir al velorio contra su voluntad, el espíritu que busca la libertad; mientras que el nieto (niño) es la esperanza , la renovación, la creatividad.

7

El tema sobre negación de la sepultura a un personaje polémico es una reminiscencia de la tragedia de Sófocles llamada Antígona (441 a. C) donde el rey Creonte prohíbe sepultar a Polinices.

8

Algunas frases:

-Créame que no soy ateo...Lo que sucede es que me desconcierta tanto pensar que Dios existe, como pensar que no existe. Entonces prefiero no pensar en eso.

-Con los jazmines sucede lo mismo que con las personas, que salen a vagar de noche después de muertas.

- Nada en este mundo debe ser más tremendo que los escombros de un hombre.

8

Los entresijos de La hojarasca:

En Vivir para contarla Gabriel García Márquez narra todas las dificultades y vicisitudes relacionadas con su primera novela. Cuando la estaba terminando hacía planes para su publicación en diferentes editoriales. La escritura de la obra lo trastornaba: la revisaba y la reescribía constantemente; incluso pensó en no publicarla. “En el futuro, aquello sería una manía. Una vez que me sentía satisfecho con un libro terminado, me quedaba la impresión desoladora de que no sería capaz de escribir otro mejor”. Envió el original de La hojarasca a la Editorial Losada de Buenos Aires, pero fue rechazada con la acotación de que “hay que reconocerle al autor sus excelentes dotes de observador y de poeta”.  Gabo decidió  “aprovechar lo que me fuera útil del veredicto, corregir todo lo corregible según mi criterio y seguir adelante”

Los amigos consolaron a Gabo con el argumento de que esa editorial había rechazado también Residencia en la tierra de Pablo Neruda. Su amigo Alfonso Fuenmayor le dijo:

.—Así que no joda más. Su novela es tan buena como ya nos pareció, y lo único que usted tiene que hacer desde ya es seguir escribiendo.

“Entonces emprendí una nueva corrección sobre las conclusiones de mis amigos. Eliminé un largo episodio de la protagonista que contemplaba desde el corredor de las begonias un aguacero de tres días, que más tarde convertí en el “Monólogo de Isabel viendo llover en Macondo”. Eliminé un diálogo superfluo del abuelo con el coronel Aureliano Buendía poco antes de la matanza de las bananeras, y unas treinta cuartillas que entorpecían de forma y de fondo la estructura unitaria de la novela. Casi veinte años después, cuando los creía olvidados, partes de esos fragmentos me ayudaron a sustentar nostalgias a lo largo y lo ancho de Cien años de soledad”.

 

 

 

 

miércoles, 9 de septiembre de 2020

EL REALISMO SUCIO


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sábado, 5 de septiembre de 2020

LAZO MARTÍ

 


 

 NOSTALGIA POR EL PAPEL Y LA TINTA

(“No he sufrido nunca una pena que una hora de lectura no me haya quitado”. Montesquieu)

 

LIBROS GUARIQUEÑOS

PARA CONOCER A FRANCISCO LAZO MARTÍ

 

Edgardo Rafael Malaspina Guerra

1

Para conocer a Francisco Lazo Martí (1996), pertenece a Argenis Rodríguez, el más notable de los escritores guariqueños de todos los tiempos. La portada la hizo el insigne pintor guariqueño Abilio Briceño. En ese ensayo Rodríguez retrata al poeta del llano en su dimensión humana. Nos habla del Lazo Martí de carne y hueso, sus antepasados y su labor como médico. Se nos ocurre que es la única manera de conocer al bardo calaboceño.

2

 Argenis Rodríguez nos habla de la conducta intima de nuestro personaje:  “Nos enteramos que al padre de Lazo Martí lo llamaban El enigmático.  Nunca entraba a la habitación de su esposa sin antes llamar a la puerta y preguntar si podía entrar.  Era gentil y con gallardía le preguntaba a Margarita:

¿Podré entrar?

Y la mujer se desnudaba en la oscuridad y nunca se dejaba ver ni tocar por el mismo esposo.  Bien porque ella quisiera que fuera así o porque el marido veía en el deseo un desorden espiritual del mismo Satanás.  De los padres de Lazo Martí podemos afirmar que todo ocurrió así.  No del médico de quien se dice, antes de volver a casarse en Puerto Nutrias, tuvo un hijo natural”.

3

 Rodríguez afirma que Lazo Martí como médico no cobraba a sus pacientes y le regalaba dinero para comprar las medicinas. Por eso tuvo que buscar otras formas de subsistencia y administra una cuerda de gallos de peleas y vende tabaco. En Puerto de Nutrias instala una pulpería y vende papelón, queso, panelas, frutos de la tierra, tabaco en rama y café.

4

Lazo leyó a Peonía, de Manuel Vicente Romero García. Esta primera novela en la literatura venezolana le acusó gran impresión. Pancho Lazo era sobrio y vestía bien. Apostaba a los gallos y jugaba a los dados , pero no era hombre de chistes ni de guasa. Sus estudios , que realizó todos en Calabozo, además de la medicina, comprendieron idiomas como el francés y el alemán, geometría, trigonometría, topografía, algebra, historia y filosofía. En los tranqueros se sentaba a conversar con los llaneros y se le oía hablar sobre la sabana y sus encantos.

5

 El telegrafista Cosme García una vez intentó matarlo de un disparo, pero del asunto se sabe poco. Algo curioso fue la muerte de su pequeña hija Rosalvina, quien murió de un ataque de risa cuando la aya le hizo cosquillas sin parar.

6

 Como guerrillero Lazo fue crespista. Nunca estuvo de acuerdo con la guerra y su participación en campañas militares fue como médico. Llamaba “chusma” a los que robaban y cometían pillaje en nombre de la revolución.

7

 En agosto de 1913 sus restos fueron trasladados a la Catedral de Calabozo. En 1982, durante la administración de Luis Herrera Campins, sus huesos fueron llevados al Panteón Nacional.